14 abril 2006

¿Aburridos aprendemos mejor?

Publicado en Clarín hoy, viernes 14 de abril
11:40 |
Para los maestros británicos, las clases aburridas son una "preparación para la vida"


Esa fue la conclusión de un congreso de maestros realizado en Londres: que los niños están sobreestimulados y que es positivo que se sientan incómodos en la escuela. “Quien está aburrido se ve obligado a pensar y a desarrollar su fantasía”, dijo una profesora de matemáticas que fue aplaudida por sus colegas.

Los maestros –reunidos en la conferencia anual de la Asociación de Maestros del Reino Unido– coincidieron en que, por la televisión, las computadoras y los videojuegos, los niños están expuestos a demasiados estímulos, y que por eso las clases en la escuela significan un “buen cambio”. Así lo informa en su edición de hoy el diario inglés The Independent.

Barry Williams, maestro del Hertford Regional College en Cambridgeshire, señaló que cuando sus alumnos le dicen que uno de ellos está mirando por la ventana, él se pregunta: “¿No se dan cuenta del estado avanzado del budismo zen que les he enseñado en mis clases?”. Y agregó, confiado: “Estoy formando adultos que podrán formar parte de las discusiones políticas”. (Fuente: DPA)

7 Comentarios:

At 15/4/06 16:05, Andrea said...

No estoy de acuerdo con estas conlcusiones, me parece que se trata de posturas sumamente simplistas y en consecuencia erróneas. Plantean como equivalencia de "aprender mejor" el hecho de estar aburridos, incómodos y con menor cantidad de estímulos. Me pregunto por otro lado qué se entiende por "aprender mejor", ¿aprender?...

En línea opuesta a las afirmaciones de estos maestros, se planteo en nuestro seminario la idea de que los niños en sus primeros años de vida aprenden jugando y riéndose de sí mismos (por ej. cuando los bebés aprenden a caminar). Pensando ya en la etapa escolar y en el desarrollo psiquico, intelectual y relacional posteriormente alcanzado, se puede pensar que los procesos de aprendizaje dejan de vincularse necesariamente con el juego o la divesión. Lo cual no significa, a mi criterio, que pase a ser el aburrimiento el estado más propicio para el aprendizaje. Tal vez esto se puede vincular con lo expuesto en clase acerca de las relaciones entre educación-entretenimiento, inteligencia-afectividad.

No estoy en total desacuerdo con respecto al señalamiento que hacen estos maestros acerca de que "quien está aburrido se ve obligado a pensar y a desarrollar su fantasía". Lo que sí creo es que tal despliegue imaginativo y por qué no creativo se puede dar sin vínculo alguno con el aprendizaje que se desea promover.

Por último, quiero tan sólo mencionar la idea de "formar adultos para formar parte de las discusiones políticas" como objetivo de la educación. ¿Se puede relacionar ésto con los planteos del debate "¿Ciudadanos-trabajadores?"?

 
At 15/4/06 17:01, ignacio said...

Quería señalar un par de cosas: Estoy de acuerdo con Lau en cuanto al tema de la educación y lo que antes nombré el diálogo en la comunicación tiene que ver con lo mismo que ella señaló. Al referir a la comunicación como “diálogo” se pretende diferenciarlo del término “información” (al igual que en el debate acerca de la “Sociedad de la Información”, veinte años después de los debates en torno al Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación propulsados desde el Movimiento de Países No Alineados).
El término “información” supone la idea de un mensaje que va desde un emisor a un receptor, el cual no tiene forma de dialogar con el emisor, como por ejemplo ocurre en los medios de comunicación masiva. En cambio, el término “comunicación” se refiere (más allá de que todo comunica) al proceso en el cual el emisor también se transforma en algún momento de la comunicación en receptor y el receptor se transforma por momentos en emisor. Esto sería un proceso circular más que lineal.
En relación a la educación este proceso también puede ser circular como decía Lau. Se me ocurre como ejemplo la educación para la liberación que propuso Paulo Freire, en la que educador y educando aprenden uno del otro, comparten la educación y ésta no supone que el saber va desde un emisor/educador a un receptor/alumno, o que el alumno es una tábula rasa la cual hay que llenar de conocimientos que son transmitidos de uno al otro. Sino que es un proceso circular en el cual se intercambian los roles, los papeles y ambos salen ganando de esta relación.

Dos citas que me parecen interesantes para pensar el tema de la educación. Son de Bernard Mandeville , quien es poco favorable a toda provisión universal de educación. Para él era pero podemos intuir que es necesario que grandes multitudes de gente acostumbren sus cuerpos al trabajo, tanto para ellas mismas como para mantener a los más afortunados en el ocio, la comodidad y el placer:
“Para que la sociedad sea feliz y la gente se sienta cómoda bajo las peores circunstancias, es preciso que gran número de personas sean ignorantes además de pobres. El conocimiento aumenta y a la vez multiplica nuestros deseos… El bienestar y la felicidad de todos los Estados y los reinos, por consiguiente, requieren que el conocimiento de los pobres que trabajan se encuentre encerrado dentro del límite de sus ocupaciones y no se amplíe jamás (en lo que se refiere a las cosas visibles) más allá de lo que está relacionado con su vocación. Cuanto más sepa del mundo un pastor, un labrador o cualquier otro campesino, así como de las cosas que son extrañas a su trabajo o empleo, menos apto será para pasar por las fatigas y penalidades del mismo con alegría y contento”…

Y la segunda cita:
“Es imposible que una sociedad pueda subsistir mucho tiempo y permitir que muchos de sus miembros vivan en el ocio, y disfruten de toda la comodidad y todo el placer que puedan inventar, sin tener al mismo tiempo grandes multitudes de personas que, para hacer bueno este efecto, condesciendan en ser todo lo contrario, y mediante el uso y la paciencia habitúen sus cuerpos al trabajo para otros y ellos mismos además”.

Creo que este texto no ha perdido fuerza hoy y tiene relación con la concepción sarmientina de la educación para el trabajo.

 
At 15/4/06 17:03, ignacio said...

Al pensar el tema de la prótesis ¿qué ocurre con el reloj? ¿qué ocurre con los teléfonos celulares? Este pensamiento nos lleva nuevamente a la cuestión del tiempo en cuanto tiempo conforme a la cosmovisión de la modernidad y la razón, que es la que predomina entre nosotros. El reloj y el celular… ¿no son prótesis? Cada vez naturalizamos más su uso que termina transformando en importantes cuestiones que antes eran irrelevantes. Más allá de que son mercancías de consumo llega un momento que se genera una necesidad de poseer estos bienes, los que se vuelven una necesidad en sí mismos. Necesitamos estar puntualmente comunicados, controlados, informados, etc. Y llegará un momento, si es que ese momento no ha llegado, en que todo lo podamos hacer de este telefonito que nos hace sus esclavos. Para finalizar les dejo unas líneas de Julio Cortázar en las que reflexiona y nos hace reflexionar acerca del reloj, en este caso podemos hacer extensiva la reflexión a los teléfonos celulares.
“Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj”
“Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj”.
“Instrucciones para dar cuerda al reloj”
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“Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa”.
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At 16/4/06 16:53, guada said...

Considero que todo es relativo y esto no es la excepción. No siempre lo aburrido va a ser motivo de estímulo, todo lo contrario, la mayoría de las veces a lo único que estimula es a la búsqueda de otras actividades que satisfagan las fantasías de los alumnos y creo que este no es el objetivo que debe buscar un maestro.
Si la televisión, las computadoras y los videojuegos sobreestimulan a los niños, me parece sumamente necesario que los maestros, las autoridaes escolares y el gobierno en su conjunto, comenzaran a replantearse ciertas cuestiones en torno a la educación y fundamentalmente en lo que hace a la pedagogía, de manera de poder encontrar la forma de despertar el interés y entusiasmo de los niños por la educación formal (por cierto, uno de los pilares centrales en la formación de toda persona) y no sólo considerar que las clases aburridas son una "preparación para la vida".

 
At 16/4/06 23:22, karinadarowski said...

Me parece que la propuesta que hacen los maestros de Londres acerca de cómo hacer que los chicos se interesen en la escuela es bastante simplista. Se considera que un niño puede desarrollar la imaginación combatiendo la sobreinformación. Ahora bién, es cierto que demasiados estímulos pueden hacer que una persona desarrolle en menor medida la creación pero el abandono total del mismo también provoca que un niño no imagine. Mirar por una ventana, no puede entenderse como sinónimo de "imaginación". Debe leerse también como aburrimiento, como "esto no me interesa". Y justamnete desde la carencia de interés no se puede desarrollar la imaginación. El principio del aprendizaje debe ser para el docente el desafío de generar interés en los alumnos. Eso se logra conociendo, haciendo que exista eso denominado "comunicación" (que también han desarrollado anteriormente mis acompañeros).
La comunicación implica un feedback, un intercambio. El docente debe crear caminos que no conduzcan necesariamente a un único lugar, sino todo lo contrario. Pero el docente tiene un rol que es el de conducir, el de guiar y eso no se puede perder de vista.

 
At 17/4/06 13:23, Lau said...

Estoy plenamente de acuerdo con la opinión de Guada y quisiera profundizar en dos cuestiones con respecto a esto.
En primer lugar, es cierto que, como dijo Karina, el aburrimiento no es sinónimo de imaginación. Me parece que no es bueno que el aburrimiento se de en la escuela, siendo ésta tan importante en la formación de sujetos. Creo que implica una gran falta de capacidad para atraer a los niños hacia los conocimientos, pero también una falla muy grande que puede derivar (y hoy en día se verifica bastante) en la deslegitimación de la autoridad por parte de los niños (hablo de autoridad y no de autoritarismo). Y, en todo caso, si lo que se quiere es fomentar que los chicos imaginen, me parece que el aburrimiento no es el método más feliz.
En segundo lugar, creo que los maestros se preocupan en los medios de comunicación considerando en demasía su contenido (se critica a los programas, se retoman los contenidos que se consideran convenientes a los fines educativos, etc.), sin embargo, me parece que lo relevante no es tanto el contenido como lo que implica socialmente consumir esos medios: el hecho mismo de sentarse frente a un televisor o a una computadora, con quién, por qué, a ver qué; el comentario posterior sobre tal o cual programa o acontecimiento; la sensación de quedar fuera de una conversación si no se ha mirado el programa sobre el que se está hablando, o ser "excluído" por sus compañeros si no se consumen los productos publicitados en los medios, etc. Con esto quiero decir que, desde mi entender, los docentes no pueden hacer de cuenta que los medios de comunicación no existen para no sobreestimular a los alumnos y, de acuerdo con ellos o no, no pueden desconocer que ellos forman parte de la vida cotidiana de los alumnos y lo que eso implica más allá de lo que se ve.

 
At 21/4/06 15:32, fpietrek said...

Si buscamos la palabra aburrimiento en el diccionario enseguida vamos a leer que se trata de: Cansancio, fastidio, tedio, originados generalmente por disgustos o molestias, o por no contar con algo que distraiga y divierta. Ahora bien, con esta definición, me planteo la siguiente cuestión: ¿se puede aprender sin prestar atención a lo que se enseña, sin estar atentos??¿Es posible aprender a partir del aburrimiento? Por una experiencia personal puedo afirmar que no aprendo demasiado cuando me aburro y en caso de lograr retener alguna idea al no haber generado interés en mí, justamente por aburrirme, poco es lo que retengo de la misma. El no hacer interesante o atractivo un tema, a mi criterio y por mi experiencia personal, no aporta demasiado al conocimiento. El aburrirse implica una escasez de interacción entre emisor y receptor que puedo convertirse en nula, en una no interacción. Retomo la pregunta… ¿es posible aprender a partir de una no interacción, de una postura comunicacional de tipo lineal? Hace años ya que se le puso fin a la idea de pensar en un emisor activo y un receptor pasivo y que se comenzó a valorar el concepto de comunicación circular en donde hay una interacción plena entre sujetos. En la educación es necesario que se dé este tipo de relación. Sólo así se logrará despertar en el sujeto la actitud crítica necesaria para enfrentar la vida en todos sus aspectos. Y eso es lo que los educadores deben generar en los niños… se les debe ampliar la visión, se los debe escuchar y atender a sus necesidades e intereses. Adecuar la educación a la realidad en la que los sujetos se hallan.

 

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